Tord lloro

Este pintoresco pez lo encontraremos en zonas de piedra, sobre los 70 metros de profundidad.
En el momento de pescarlo tiene un colorido espectacular, tal y como se puede ver en la imagen.
No es muy abundante, en muchos días de pesca no obtendremos ninguna captura, pero si encontramos una piedra que no esté castigada, posiblemente salga más de uno.
Gastronómicamente, su carne es blanca y sabrosa, aunque deberemos ser cuidadosos con las espinas.

Sugerencia gastronómica: salsa para el pescado a la plancha

Si queréis acompañar un pescado a la plancha con una sencilla salsa, yo la hago de la siguiente forma:

Picamos ajos y perejil en un mortero.

Calentaremos medio vaso de aceite de oliva en una sartén pequeña y cuando esté bien caliente, verteremos un poco de aceite en el mortero. Veréis que hierve y el picadillo se sofríe. Al terminar de sofreir, vertemos un poco más, y así hasta que acabemos el aceite de la sartén.

Se remueve con una cucharilla y ya está a punto para untar el pescado. Para los calamares a la plancha también nos vendrá muy bien.

Sugiero sacar la salsa aparte, porque hay gente que no le gusta el sabor del ajo, y así cada uno se sirve la cantidad que quiere.

No pongas demasiado aceite caliente a la vez porque en una ocasión, el mortero se partió por la mitad.

el pez ballesta

El pez ballesta en mallorquín se denomina “surer”. Es un pez muy divertido para la pesca recreativa por los vaivenes en su captura. Se resiste a ser subido a la superficie y deberemos tener el carrete muy bien ajustado para que vaya soltando hilo cuando el pez tire hacia abajo. Comercialmente no tiene valor, pero si un día tenéis la suerte de pescar una pieza, os recomiendo que lo probéis a la plancha. Veréis que la piel es muy dura y rasposa, pero no es necesario quitársela. Simplemente le limpiaremos la tripa y le vamos a hacer un corte siguiendo la espina dorsal y otro desde el ano hasta la cola. Al cocinarlo a la plancha, la piel se separa y nos va a quedar una carne blanca, muy sabrosa, y lo más espectacular, sin espinas.
Habita los fondos arenosos y pescando raones podemos tener una sorpresa y capturar alguno.
Debido a su voracidad, en muchas ocasiones se traga tanto el anzuelo que deberemos cortar el hilo.
Y otra cosa, muerden muy fuerte, así que, cuidado, lo digo por experiencia.

La sepia

Este cefalópodo aparece a mediados de febrero para aparearse y hacer su cría y después, lamentablemente, muere. Está con nosotros hasta finales de junio y aunque es una captura habitual para las embarcaciones de pesca profesionales, ocasionalmente se capturan en la pesca recreativa, pescando los calamares al alba o al atardecer. Gastronómicamente es muy apreciada en Mallorca y su precio en el mercado es muy asequible. Normalmente acompaña los arrozes de pescado, ya sean caldosos o paellas.
Habita todo tipo de fondos, preferiblemente las zonas de praderas de posidonia con zonas de arenales pequeñas.

el “serrà”

Este pez es el más habitual de la pesca recreativa de Mallorca. Habita toda clase de fondos, prefiriendo las zonas rocosas por su alto contenido en pequeños crustáceos. Es muy voraz y ataca cualquier tipo de cebo. En las zonas rocosas a partir de los 60 metros supone un problema para la cría de las langostas, pues devora sus huevos, pero la naturaleza sabe defenderse y por ello, las langostas ponen miles de huevos para que así, unos cuantos lleguen a sobrevivir.

Al pescar un serrano, si sale de color rojo como el de la fotografía, es que estamos pescando en una zona rocosa, en cambio, si sale de color pálido y apagado, indica que estamos en una zona arenosa.

La “vaca”

La pesca de la vaca es de las más habituales en la Bahia de Palma. Habitante de las praderas de posidonia y de las zonas rocosas. La podemos capturar en cualquier época del año, siendo los meses de septiembre y octubre los mejores para su captura. Su carne es exquisita y habitualmente se cocinan fritas. Podemos hacerle un corte inclinado separando, por una parte la cabeza con la zona abdominal y dejando en la otra parte, la zona del lomo y la cola. Así podemos hacer un arroz de pescado con las cabezas y de segundo, colas de vaca fritas. Todo un manjar.

La peligrosa “morena”

Habitante de las zonas rocosas, la podemos encontrar desde la misma orilla del acantilado hasta profundidades de 100 metros o más.
Tiene la fama de que sólo sirve para hacer caldo por la cantidad de espinas que tiene en su tronco. Una vez descubrí que la zona abdominal no tiene espinas. Simplemente debemos abrir el abdomen desde el ano hasta la boca, limpiar la zona y luego podemos cortar ambos lados del abdomen con la punta de un cuchillo, buscando llegar al músculo del tronco. Veréis que salen dos piezas de carne sin ninguna espina. Las cortaremos en varios trozos y, simplemente, frita, está exquisita. La piel le da un sabor especialmente sabroso. Del resto, podemos hacer caldo, pues su carne es muy blanca.

Móllera en mallorquín o “brótola” en castellano.

Pez típico de las zonas rocosas, de carne muy sabrosa y blanca. Una delicia para el paladar.

Mare d’anfós

Este precioso pececillo habita en zonas muy rocosas, en fondos entre 60 y 100 metros de profundidad.
Su captura indica que estamos pescando en una zona con muchas posibilidades de pescar buenas piezas.

Los mabres de la Bahia de Palma

El mabre habita fondos arenosos muy cercanos a la costa, sobretodo en las playas.
La mejor carnada es el gusano, aunque también los he pescado con calamar, almejas y berberechos.
En la cocina no es muy apreciado, se deja comer, pero no es exquisito. Sirve para caldo y lo que sí sale muy rico es una sopa de caldo con crostones de pan crujientes y un brote de “moraduix”, creo que en castellano es “mejorana y orégano”
Si los peces son grandes, después de hacer el caldo, los podemos servir, hervidos con un poco de aceite, sal y una gota de vinagre.

No olvidéis que el mabre tiene talla mínima y debe medir más de 20 centímetros.