gaviotas de invierno

elegancia en vuelo

Arner (Martinet)

Una tarde, saliendo del club náutico, en la escollera pude fotografiar esta atípica ave. Estaba en las piedras vigilando los movimientos dentro de agua. Tiene un tamaño muy pequeño, un poco inferior al tamaño de una codorniz, pero con una gran habilidad para capturar pequeños peces.
Supongo que será un ave migratoria y en esta ocasión, se paró unos días en el sur de Mallorca para descansar, reponer fuerzas y seguir su largo viaje.

la garcilla – Agró blanc

El agró blanc, o la garcilla blanca era difícil de observar en el sur de Mallorca, pero durante estos últimos años se  ven algunos ejemplares solitarios, alimentándose, en la escollera del c.n. Arenal.

Se calcula que en Mallorca crían unas 100 parejas, y lo hacen en las zonas húmedas de la albufera.

Este ejemplar de la fotografía estaba en la punta de la escollera del Arenal, a las 13:30, del día 13 de noviembre.

la Pardela balear

Localmente denominada “virot” o “baldritja”, es un ave abundante en nuestra bahía. Se la puede ver planeando justo a unos centímetros sobre la superficie del mar. Es bastante tímida y siempre mantiene una distancia prudencial entre ella y nuestra embarcación.
Durante el día los podemos ver en grupos de varios individuos, rastreando la superficie en busca de comida.
Cuando hay “movida” de pececillos en la superficie, los “virot” acuden desde todas partes para participar en el festín. Normalmente se posan en el agua y van capturando peces y remando con los pies.
De noche reposan en el agua, en bandos numerosos y cuando vuelvo de pescar los calamares, con la semirrígida, de repente todo el grupo levanta el vuelo, llevándome un susto inesperado.

primeros planos de una gaviota

Esta gaviota nos visitó el día 18 de agosto de 2011 en la ensenada del Cap-Roig. Gracias a sus vuelos alrededor de nuestro barco pude sacarle varias fotografías bonitas. Que las disfrutéis.

el cormorán

Localmente denominado “corb marí”, es un ave típica de nuestra bahía. Se le ve durante todo el año y su sistema de alimentación está basado en el buceo. Van nadando sobre el agua y meten la cabeza dentro de ella para observar si hay pececillos, y al verlos se sumerge y llega a bajar hasta los 25 metros de profundidad. Sus pies están anatómicamente preparados a modo de aletas para bucear.
Los podemos ver de dos colores diferentes, unos de color pardo como el de la imagen, que es la hembra, mientras que el macho es de color negro oscuro.
En la zona de la costa se ven ejemplares solitarios o grupos pequeños, pero cuando salgo a pescar en la zona de fuera, se ven grupos de cormoranes muy numerosos, de cincuenta ejemplares o más.
Su forma de volar es muy peculiar, al iniciar el vuelo parece que no pueden, empujan con los pies sobre el agua, y cuando lo consiguen se mantienen a muy poca altura, volando a ras de agua y en línea recta, pero, en algunas ocasiones los he visto subir de repente y cogen una altura considerable. Creo que esta maniobra es para hacer un cambio de rumbo en su vuelo.
En invierno es típico verlos tomando el sol con las alas extendidas.
Y una cosa curiosa es la siguiente: nunca se les ve tierra adentro, siempre están en las zonas costeras. Pues en el campo de golf donde yo juego, Son Antem, que está a unos 12 kilómetros de la costa, hay unos lagos con carpas y otros tipos de peces de agua dulce, que crían muchísimo y los lagos están rebosantes de peces juveniles en cierta época del año. Entonces aparecen una serie de cormoranes y se instalan en los lagos para alimentarse y se quedan varias semanas o meses. Me pregunto cómo localizan estos lagos si nunca sobrevuelan la zona. Podría ser por el olfato. No deja de ser sorprendente.

El otro día estaba navegando con mi semirrigida y, paralelo a mi, estaba volando un “corb marí”. Me di cuenta de que me estaba ganando por velocidad, asi que, aceleré hasta igualar mi velocidad con la suya, miré el indicador y estábamos navegando a 27 nudos.

Aves marinas de la Bahía de Palma – la gaviota común (gavina)