la Mussola

La mussola debía ser muy abundante en los tiempos de mis abuelos puesto que formaba parte de habituales recetas de la cocina mallorquina.Cassola, empanadas, coca de verduras con mussola, escabeche….Seguramente tenía el equilibrio perfecto entre lo económico y las pocas espinas que tiene, que son más bien, cartílagos.
En la pesca recreativa seguramente no pescaréis nunca ninguna. He oído de algún pescador que cuelga una caña con una pequeña lisa viva y la deja en el cañero mientras está pescado otras especies, y que ha tenido la suerte de pescar una mussola.
En la pesca profesional se captura sobretodo con palangre, y al ser un pez de costumbres nocturnas, el palangre se echa al atardecer y se recoge al amanecer del día siguiente.
La más grande que he capturado fue en el islote de na Foradada (de Cabrera), con palangre. Estaba pescando meros y vino una mussola muy grande. Me costó mucho subirla a bordo, y luego daba unos coletazos que pensé que los dos no cabíamos a bordo. Por suerte la pude meter en sitio seguro.
Otra forma de pescarlas es con un trasmallo claro, con una malla lo suficientemente grande para que entre la cabeza y no pueda pasar el cuerpo.
Después de un temporal de otoño es muy habitual que se acerquen a la orilla o las playas, y a veces se consiguen capturas de 40 ó más ejemplares.
A pesar de pertenecer a la familia de los tiburones, no tienen ningún peligro. Si observáis la foto de su cabeza, podréis ver que no tienen dientes, tan sólo tiene unos labios como el papel de lija.
Su reproducción es vivípara, o sea, que las pequeñas mussolas nacen del vientre, no de huevas como la mayoría de peces.
Para poder cocinarla, previamente hay que quitarle la piel, cosa nada fácil.
En el mercado la podéis encontrar fácilmente y si no la habéis probado, os recomiendo que lo hagáis.
 
 
 

Cornets de tap

Volviendo al apartado de “especies”, como habréis notado, voy buscando fotos que tengo en mi pc y las voy colgando, explicando lo que sé de la especie en cuestión.
En este caso, la foto corresponde a lo que en mallorquín llamamos “cornet de tap”.
Los pescaba con las redes, durante la temporada de sepias y salmonetes.
En pesca recreativa creo que lo han prohibido, pero con el trasmallo es muy habitual capturar varios kilos al día.
Si os fijáis, en el mercado se venden, y os recomiendo que lo probéis, pues están exquisitos.

 
Es un molusco carroñero, por esto se queda enredado en el trasmallo, porque acude a comerse los peces que hay en la red. Los peces blandos como el salmonete y el tordo son su debilidad.
Los hay que tienen unas púas en su concha. Creo que se las denomina “canaíllas” en Andalucía, y otros que son de color rojo morado, y desprenden un fuerte aroma a marisco.
Para cocinarlos yo los hacía de dos formas, siempre previamente hervidos. Después se le quita el tapón y con la punta de un cuchillo se saca el caracol del interior. Sale una tripa que yo la apartaba.
Una vez separados de la concha se pueden comer tal cual, aliñados con aceite, sal, pimienta y limón.
Y la mejor forma es añadirlos en un arroz caldoso de pescado. Así están extraordinarios.
 
Su hábitat es muy diverso, porque se pueden observar a escasos metros de profundidad, pero las zonas más habitadas son entre los 7 y los 25 metros; aunque los he pescado en aguas de 60 metros.
Los que tienen púas habitan más los fondos arenosos y los que no las tienen, se encuentran en zonas de rocas y, sobretodo, en la posidonia.

Music

Pescando raones, ocasionalmente pescaremos algún ejemplar de este diminuto pez.
Se trata de un “músic”, y, curiosamente, no crece más.

Es muy parecido al serrano y mucha gente lo confunde con un alevín de serrano, pero la diferencia está en su hábitat, pues mientras el serrano habita las zonas rocosas y el músic lo hace en zonas arenosas.

Gastronómicamente no tiene ningún interés, debido a su diminuto tamaño.

Ya es temporada de raones

Y este año parece que será generoso en la Bahia de Palma, son de mayor tamaño respecto a los años anteriores. El tema de la veda está dando buenos resultados, tanto en la reproducción como en el tamaño de las capturas. Enhorabuena a los biólogos, a la Conselleria de pesca y al resto de colaboradores.

cranca d’herba

Este cangrejo se encuentra a poca profundidad, en las praderas de posidonia. Como podéis observar, utiliza algas para su camuflaje. Su tamaño es más bien pequeño y gastronómicamente no tiene ningún interés, ya que en su interior no tiene carne. Puede utilizarse para añadir en un arroz caldoso de pescado, y por lo menos da sabor y decora el plato.

Alatxa

La alatxa es muy abundante en la bahía de Palma, forma parte de los que llamamos “pez pasto”. Muchas de las manchas de pescado que vemos en la sonda son bancos de alatxas.
Sirve para carnada. Deberemos añadirle sal gruesa para endurecer un poco su carne y así aguanta mejor en el anzuelo.
Pescando con caña podemos capturar alguna, pero siempre serán capturas casuales.
Gastronómicamente, si es fresca, a mi me gusta mucho. Se quita la cabeza, se abre por la mitad para quitar la espina central, un poco de sal y harina, y a la sartén. Un chorrito de limón por encima y ya tenemos la tapita hecha.

Xigala d’alga

Cuando empezé a pescar con el llaut profesional, me sorprendió esta especie que venía enredada en la red. se trata de una cigala que habita dentro de las praderas de posidonia. Realmente merece la pena la protección de estas praderas porque son un hábitat excepcional para conservar la diversidad de especies que hay en nuestra bahía. He puesto la imagen para que sepais que esta cigala existe en nuestras aguas, y precisamente a poca profundidad. Está claro que no es una especie objetivo para la pesca recreativa, tanto por su tamaño como por la prohibición que tenemos para capturar mariscos.

el Llop – la lubina

Actualmente la lubina escasea en nuestra bahía. Es un pez que habita en los puertos, donde se las puede ver, siempre muy sigilosas y atentas. Antiguamente, cuando yo era niño, recuerdo que los pescadores viejos del club las pescaban con un anzuelo y un sedal, y de carnada “decían” que ponían un grillo. También recorre las zonas de las playas y la parte cercana al litoral y exteriores de los muelles y escolleras de los puertos. Junto con las doradas, las lubinas son las piezas más buscadas por los pescadores que practican su afición desde la playa o las rocas.
Yo he perdido muchos amaneceres y muchas tardes tras las lubinas y os puedo comentar que el 99% de las salidas son infructuosas. Coinciden dos factores, uno es que hay muy pocos ejemplares y el otro es que, al ser un pez muy receloso, dificílmente nos entra a nuestro señuelo.
Hace unos años, la consellería hizo una suelta de unos 1.000 alevines y cualquiera pescaba lubinas, pero ya os podeis imaginar, duraron un telediario.
Os habréis fijado que las revistas de pesca españolas casi siempre llevan una portada con un buen ejemplar de lubina o dorada. Yo no sé si en el litoral peninsular será muy fácil pescarlas, pero desde luego, en la bahía de Palma os aseguro que no lo es.

Tallahams – saboga

Este pescado es incomestible. Su apariencia está entre la serviola y la lubina, pero su carne no tienen nada que ver, no se puede comer.
Habita en zonas muy concretas. Yo los capturo involuntariamente, en un barco hundido buscando otras piezas, y cuando aparecen, me voy porque dan unos tirones muy fuertes y rompen el sedal.
Si tuvieran valor gastronómico, montaría un bajo a propósito, pero no merece la pena. En fín, ellos salen ganando.
Viven en bancos de unos 50 ejemplares y son muy voraces.

la Serviola

Durante los meses otoñales pescamos los verderols, que coinciden con las llampugas y durante el mes de noviembre, ambas especies desaparecen de nuestra bahía, y en el mes de junio vuelven a aparecer las serviolas adultas para reproducirse. Durante las semanas de reproducción creo que no se alimentan, porque las “morunas” de los profesionales las capturan junto a la costa y sin embargo no entran al curricán. Pero después del desove necesitan reponer energías y les entra un hambre voraz. Las podemos encontrar en cualquier fondo, yo las he capturado a 20 m, a 35 m e incluso en la zona de los 75 m de profundidad.
El ejemplar de la imagen dio un peso de 35 kilos, y la más grande que recuerdo haber pescado alcanzó los 43 k, precisamente en Cabrera, frente a la punta “Ençiola”. Actualmente no podemos pescar en la zona de Cabrera porque es un parque natural y con este asunto tampoco estoy de acuerdo. Considero que a los mallorquines nos han robado un bien que nos pertenece. Acepto que se debía preservar, legislar, proteger, etc, pero una medida tan drástica como la que han hecho, me parece abusiva. Se podía haber hecho como en la reserva marina, que unos días se puede pescar y otros no, y que unas especies tienen unos meses de veda, y que unas modalidades se puedan practicar y otras no; pero lo que han hecho ha sido arrebatarnos lo mejor que tenemos los mallorquines en la zona marítima del sur, drástica y simplemente “todo prohibido”. Al final, siempre hay una especie dominante que no deja que las demás quepan, el mero en zonas rocosas y las rayas “ferrasses” en zonas arenosas y fangosas.
Volviendo a nuestro tema, la serviola cría en junio y durante los meses de julio y agosto se quedan merodeando en nuestra bahía para recuperar fuerzas. Después desaparecen, nunca ha sabido a dónde van y dónde habitan durante el invierno y la primavera. El caso es que en el mes de junio del próximo año, aparecen de nuevo. De la puesta de junio nacen los alevines, que con su rápido crecimiento, en 1 de septiembre ya nos levantan la veda y los podemos capturar al curricán.