Pez Ballesta en su medio ambiente

 

Este domingo pasado salimos a bucear en una zona de arena, a unos 25 metros de profundidad y tuvimos la visita de estos dos “surers”, (pez ballesta). Su curiosidad les llevó a acercarse tanto que mi hijo llegó a tocarlo con la mano. Son momentos mágicos que la vida te regala.
Fotos de Fernando Ibáñez, monitor de nuestro grupo de buceo.

Amanecer en Porto Colom

Es un lujo poder contemplar la salida del sol navegando en un mar en calma.

Cuando el hambre aprieta

Qué triste tiene que ser para las gaviotas el depender de un pesquero si hoy llenamos el buche o no.

Trabajando en la langosta

Día de calma en la pesquera de langostas, con la embarcación “na rossa”, construida en los astilleros Nicolau de San Carlos de la Rápita.
El trabajo de la pesca de langosta con trasmallo te obliga a desenredar todo el pescado y todas la suciedad que viene en la red, para volver a echar las redes al mar.
Un tripulante está en proa, con un mazo, picando todas las piedras que vienen enganchadas, que no son pocas, y avisando al patrón cuando llega una langosta en el molinillo de proa, pues hay que ir con cuidado que las natas de la red no la estropeen.
Otro tripulante va recogiendo la red, haciendo un montón de lo limpio, y dejando de lado los peces y langostas, para que un tercero lo vaya resenredando todo.
Al acabar, la red ya está a punto de volver al mar.
En la etiqueta de especies hablaré más profundamente de su pesca.

Corb marí tomando el sol

Ayer por la mañana salí un rato a pescar pulpos y en la salida del puerto había este cormorán aprovechando los primeros rayos solares para secarse.

Ocaso en la bahía de Palma

Cruce con un cachalote

Una mañana con el mar encalmado, vi algo enorme en el mar. Me acerqué y tuve la suerte de navegar un rato junto a un cachalote. La compañía duró poco tiempo puesto que había subido a respirar, pues estaba comiendo calamares a 2.200 metros de profundidad.
Tienen la cabeza enorme, y por lo visto utilizan un sonar para identificar a los calamares, porque en estas profundidades no llega nada de luz, y al tenerlos localizados, emite un golpe sónico que con las ondas, deja a los calamares aturdidos y se los come fácilmente. !Alucinante¡

otra visita de los delfines acompañando al barco

Buque Don Pedro (hundido)

Un día entrando en el puerto de Palma, fotografié el buque Don Pedro. La foto no tendría nada de particular si no fuera porque al poco tiempo se hundió justo enfrente del puerto de Ibiza.

Ahora descansa en el fondo del mar.

delfines en la bahía

Pescando raones aparecieron unos delfines. Vi en un documental que con su radar localizan a los raones, aunque estén enterrados en la arena, escarban con el pico y los capturan. Vaya con los delfines, tienen un buen paladar.