La langosta

La langosta es muy especial para mí. La he pescado durante 20 años y he vivido muchas experiencias; tanta que podría escribir un libro, al igual que otros patrones compañeros míos.
En la bahía de Palma es muy abundante, aunque no lo parezca. Su hábitat empieza a partir de los 60 metros de profundidad hasta los 110 metros.
Suponiendo que saliendo del club del Arenal, rumbo justo al centro de la bahía, al llegar a la profundidad de 60 metros, encontraremos un fondo muy rico en rocas, hasta llegar a los 110 metros, y podemos navegar tanto hacia Cabrera hasta llegar a la altura de Cabo Blanco, como hacia la Dragonera, hasta llegar a la altura de Santa Ponça.
Cada zona tiene un nombre como l’eucadena, sa trinxa de fora, es fort d’es toro, etc.
Os diré que sólo la pueden pescar las embarcaciones de pesca profesional, los recreativos, como de costumbre, sólo podemos mirar. Aunque no hay ningún aparejo recreativo que pueda pescar langostas, excepto una captura accidental con un anzuelo, que a mí, concretamente, me ha pasado.
Se pescan con trasmallo, de mallas bastante grandes para que los peces pequeños no se queden enredados y para no subir demasiadas piedras. Esta pesca es muy sucia, aunque no lo parezca, pues las redes tocan las zonas rocosas del fondo, que son como arrecifes, y al subir la red, la tela de la misma arranca trozos de las rocas y es necesario que un tripulante esté en la proa picando piedras.
En las primeras temporadas que yo pescaba la langosta había un patrón viejecito que las pescaba con nasas, y otra forma de capturarlas es con la red de arrastre.
El ejemplar de la foto es una hembra, y como podéis ver, tiene la tripa llena de huevecillos rosados.
Estas hembras son devueltas al mar inmediatamente, porque la norma así lo exige, y además, supone más langostas para el futuro.
¿sabéis cuál es el pez más dañino para la supervivencia de la langosta?, respuesta: el serrano, porque se alimenta de los huevos que la langosta va depositando en el fondo. Una langosta pone miles de huevos y seguramente unos pocos llegan a buen fin.
Las hembras se distinguen porque en su pata más gruesa tienen una uña; el macho la tienen grande (como viene siendo normal en la naturaleza) y la hembra la tiene más pequeña. Otra diferencia son las aletas que tiene en el vientre, pues la hembra las tienen largas, que se tocan entre ellas, y el macho las tiene pequeñitas. Y otra diferencia está en la pata más cercana del principio de la cola, pues el macho tiene un espolón en cada lado y la hembra no tiene ninguno.
En la zona de fonera también hay langostas, son más grandes y se la denomina “langosta blanca”.
Para preservar el futuro de la especie, esta pesca tiene una veda, que va desde el 1 de septiembre hasta el 30 de marzo.
En la etiqueta de recetas podréis encontrar la caldereta, que está muy exquisita.
Un consejo, si queréis comer langosta fresca, debéis ir al mercado a principios de temporada, en abril, mayo y junio, y la podréis encontrar a unos 48 euros/kilo, pero si esperáis a julio y sobretodo en agosto, el precio es prohibitivo.
Con el trasmallo de langosta es habitual capturar grandes rapes, cap-roigs, rayas, y otros muchos peces diferentes.

En una jornada de pesca, a veces no se captura ninguna langosta, los días malos puedes pescar unos 3 kilos, un día normal debe ser de unos 10 kilos, y puedes tener un día extraordinario de 20 kilos o más.
El método de pesca es que cada embarcación tiene un límite de redes y al empezar la temporada van todas al mar. Luego se trata de ir sacando la mitad, con el fin de que las redes pesquen durante dos noches, puesto que la primera noche tan solo se capturan peces, y es en la segunda noche cuando las langostas (que son carroñeras), se acercan a la red para comer y se quedan enredadas.

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