Las primeras llampugas

Como cada año, a finales de agosto aparecen las primeras llampugas de la temporada.Durante los meses de junio y julio vienen los dorados a desovar, cosa que hacen el alta mar. Nacen las llampugas y son tan voraces que su crecimiento es rapidísimo. A finales de agosto ya alcanzan una talla similar al ejemplar de esta fotografía; y es cuando se acercan a la costa. En septiembre siguen creciendo muy rápido y a mediados de octubre ya han superado con creces el kilo de peso.  En este momento, emigran hacia la zona del Caribe, cruzando el Atlántico. Su presencia en los océanos es  global; habita toda la circunferencia de la tierra, en las zonas de aguas más cálidas. Algunos ejemplares se quedan en alta mar pero dentro del Mediterráneo y son los que nos garantizan que cada año se produzca esta maravilla de la naturaleza.

Tanto para el pescador profesional como para el aficionado, es un pez muy esperado porque da muchas alegrías. El profesional consigue rentabilizar los meses de septiembre y octubre con esta especie porque los gastos son mínimos y las capturas muy abundantes. Y para el pescador aficionado, qué os voy a contar a todos aquellos que habéis disfrutado de la lucha que da una buena llampuga con la caña de curricán.

Curiosamente, hay zonas en las que no se  la valora culinariamente, como la parte del levante español. Tengo conocidos profesionales y recreativos que me comentan que si las capturan, las devuelven al mar por su poco aprecio culinario. Aquí, en Mallorca es un plato muy tradicional y muy valorado. y lo podéis encontrar en todos los restaurantes de cocina local de las islas, desde finales de agosto hasta el mes de noviembre. La receta más típica es llampuga con pimientos, fritos o al horno.

También os diré que, debido a la abundancia, su precio en el mercado es muy asequible y, ¿ a quién no le han recomendado su médico que coma pescado azul una o dos veces por semana?.

¿Cómo la podemos pescar?

Los profesionales lo hacen con una red de cerco, colocando previamente unas boyas con ramas de palmera o similar, y ellas se cobijan debajo para camuflarse y así sorprender fácilmente a los peces pasto que les sirven de alimento.

Los recreativos las solemos capturar al curricán de superficie, con señuelos artificiales y a una velocidad de unos 5 nudos.

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