Mero con caña

El otro día estaba pescando a unos 50 metros de profundidad y tuve la suerte de que se enganchó la pieza más codiciada por los pescadores, un mero, con la doble suerte de que superaba la talla mínima.
Realmente creo que fue una captura accidental puesto que estaba pescando serranos con un bajo muy corriente.
En fin, en el mar hay días que uno tiene mala suerte y otros días, buena suerte.

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