Pescando el pez ballesta, “surer en mallorquín”

Receta para el gallo de San Pedro, gentileza de Santi Juan de Ibiza

Untaremos una bandeja metálica con mantequilla. Colocamos el gallo previamente salado y le añadimos un poco de pimienta blanca por encima. Unos cuantos ajos rotos y un poco de vino blanco, más que nada para que la bandeja no esté seca. Unos veinte minutos de horno y mientras tanto preparamos unas patatas de pobre, con pimiento, cebolla y ajos, y a falta de  diez minutos, rodeamos al gallo con estas patatas de pobre, y listo.
Buen provecho.

Calamares al coñac, gentileza de Pep Pomares

Otra receta que normalmente hago son los calamares al coñac. Están riquísimos.
Ingredientes: 4 calamares, sal, pimienta, coñac, aceite, agua, y un picadillo de ajo y perejil con un poco de vinagre de módena.
Quitamos la cabeza del calamar y lo limpiamos. Salpimentar por fuera y por dentro del cuerpo.
Lo sofreímos todo con aceite, y una vez dorado, añadimos medio vaso de coñac y seguidamente, medio vaso de agua.
Sofreír unos diez o quince minutos y al final, añadiremos el picadillo, y lo vamos a saltear intentando que no se queme. En un minuto ya está listo.
Más fácil, imposible.

receta para la Fideuà

Os voy a explicar cómo hago la fideuà. Normalmente sale riquísima.
Vamos a necesitar:
aceite, sal, pimiento rojo, ajos, tomate, cebollas, marisco, calamares, caldo de pescado y fideo perla.
El secreto está en darle al aceite una serie de sabores.
En primer lugar vamos a sofreír una cabeza de ajos, laminados por la mitad. Al tener color, los reservamos.
Después vamos a sofreír un pimiento rojo, cortado en dados, y al estar sofrito, lo reservamos con los ajos.
Seguidamente vamos a sofreír el marisco, normalmente gambas de Sóller y langosta mallorquina, salpimentando al gusto, y al estar sofrito, lo reservamos.
Fíjate que hasta ahora, le hemos dado al aceite una serie de sabores: ajo, pimiento y marisco.
Mientras tanto tendremos al calamar en una olla, hirviendo a fuego muy lento y sin sal, con el fin de que esté muy blando.
En este punto, que el aceite tiene los sabores antes citados, y en la paella sólo tenemos el aceite, le añadimos la cebolla y cuando esté un poco sofrita, le añadimos los tomates previamente rallados, junto con los ajos y el pimiento sofrito. Debe cocerse lentamente y cuando esté a punto, salpimentamos al gusto y le añadimos los fideos, para que absorban todo el sofrito que tenemos en la paella.
Cuidado con una cosa. Al poner los fideos crudos, siempre nos parecerá que no son suficientes, pero luego se hinchan y si hay demasiados, sale una “pasterada”. La medida que uso es que la paella sea lo más grande posible y al poner los fideos a sofreír, tienen que cubrir toda la paella, pero con una capa fina de fideos.
Los vamos removiendo para que absorban todo el sofrito rico en sabores y, por último le añadiremos el caldo de pescado para que los fideos se cuezan. En este momento le añadiremos el calamar hervido y adornaremos la fideuà con el marisco que hemos sofrito.
Durante todo el proceso, me acompaño con unas baladas de Rod Stewart, que me inspiran a cocinar mejor.
Con todo ésto, hay que ser muy torpe para que salga mal.
Ánimos y buen provecho.

las tragaderas del cap roig

Con la abertura de la boca del cap roig, ya podéis imaginar lo que se puede tragar.
Esta fotografía está tomada una tarde, de regreso de la jornada de pesca. Los cap-roigs de aguas de poca profundidad, entre 30 y 55 metros son más rojos y más sabrosos que los que habitan en profundidades mayores a 70 metros, cuyo color es más rosáceo y su sabor más insípido.

otro día de suerte

En esta fotografía podemos ver el resultado de un día de pesca, con embarcación fondeada.
Observamos un pulpo, un cap roig, pagueras, algunos serranos y cántaras.

pescada de raones y demás, año 2009

Fotografía de un día de suerte. Podemos observar que entre todos los tripulantes conseguimos una buena cantidad de raones, y entre el resto de pescado vemos un pulpo, padaços, araña de cap negre, algún pajel, una gallineta, una doncella, etc
Ya os podéis imaginar como acabó, pulpo a la gallega para picar, un buen arroz de caldo de pescado, y de segundo, raones fritos. De los postres, ni me acuerdo.

la gallineta

La gallineta es un pez de captura ocasional. Si nos propusiéramos salir a pescarlas exclusivamente, podrían pasar meses sin capturar alguna. Habita fondos arenosos y pescando raones puede picar alguna.
Sirve para hacer caldo y su carne, hervida es sabrosa, pero con bastantes espinas.

el verderol mallorquín

En otras zonas de España veo que lo llaman lechola. Es el alevín de la serviola.
Las serviolas adultas acuden a la costa a finales de mayo para su apareamiento y puesta, y será a mediados del mes de agosto cuando empezaremos a ver los alevines de unos 10 ctms de tamaño.
Actualmente tienen una veda, en verano, y no se pueden capturar individuos de menos de 30 ctms debiendo devolverlos al mar.
Su crecimiento es rapidísimo, puesto que a finales de octubre ya han alcanzado los 30 ctms de tamaño, y con los años, su peso llega a alcanzar los 42 kilos. El récord que yo tengo con el curricán ha sido una serviola de 42.5 kilos en aguas de Cabrera, antes de que a los mallorquines nos prohibieran pescar en sus aguas.
Las técnicas de pesca son varias, pero lo más fácil es pescarlos al curricán. De pequeños entrarán muy bien a los artificiales como las cucharillas plateadas, las plumas, los vinilos y los rappalas, siempre en aguas superficiales. Cuando han crecido un poco, habitan por el fondo y entonces deberemos usar carnada natural como el calamar, la sardinita o similares. Otras técnicas efectivas son el spinning, el jigging y las metralletas. Ocasionalmente los capturaremos pescando otras especies, con un bajo y cualquier carnada.
Si pescamos al curricán de superficie, un poco alejados de la costa, deberemos estar atentos mirando si hay algún objeto flotando encima del agua, y si lo encontramos, las picadas están aseguradas. Tanto el verderol como la llampuga tienen un especial interés en estar cerca de objetos flotantes.
Culinariamente es muy apreciado y en Mallorca se prepara frito, asado a la plancha, al horno, con tumbet,etc. Es un pescado que da mucho juego, además de que tiene pocas espinas.

el pajel (breca)

En la pesca recreativa de antaño, el pajel se consideraba una pieza de calidad, pero yo, particularmente, opino lo contrario. Unos cuantos pajeles de buen tamaño nos conseguirán que la pescada sea más vistosa, pero culinariamente, no valen mucho.
Normalmente habitan fondos arenosos y con cascajo y si pescamos con una caña muy fina, disfrutaremos del combate, porque es un pez que da bastante guerra para subir. Con los años y la experiencia, durante los primeros metros cobrados ya sabremos identificar que sube un pajel.