Son Verí

Estas son las aguas que tenemos en Son Verí. Opino que merece la pena el esfuerzo común de mantener estas aguas tan limpias como las hemos recibido y debemos garantizar que nuestros nietos las podrán disfrutar tanto como nosotros. Así que nada de plásticos al mar, ni detergentes, ni colillas, ni restos de aceites de la sentina. Este verano salí al alba a pescar calamares y se enganchó algo en las palas. Al salir el sol, me tiré al agua y resultó que alguien había arrojado un fleje de plástico al mar. El resultado ha sido que ahora, o el eje se ha desequilibrado o el casquillo se ha roto; el tema es que el barco tiembla, y tendré que vararlo y gastar para reparar la avería. Y me pregunto: ¿cuánto le costaba al energúmeno que echó el fleje al agua, haber hecho lo correcto y tirarlo en el contenedor de su club?

Al cabo de unos días, una tarde salí a pescar un rato los raones, y según iba dejándome arrastrar por la corriente, observé que mi barco iba a pasar muy cerca de un objeto flotante. Vi que se trataba de un trozo de cabo, tan grueso como una tubería y de varios metros de largo. ¿Os imagináis que vas navegando a 20 nudos y de repente se te engancha ésto por las palas?

Por otra parte estaría bien que las aguas de las depuradoras dejen de arrojarse al mar. Dicen que están depuradas, pero cuando el emisario arroja sus aguas, lo que se ve flotando no son pétalos de rosa, y el aroma que desprende tampoco se queda atrás. ¡Qué lástima!.

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